viernes, 26 de junio de 2015

Colombia - crisis en negociaciones de paz e injerencia de EU

x Eduardo Marin - Diversos expertos coinciden en señalar que hoy es más nítida la crisis por la que atraviesa el proceso de negociaciones de paz entre el gobierno colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia Ejército del Pueblo -Farc-Ep que se prolongan por casi tres años

Incluso el jefe de la delegación de Naciones Unidas (Onu) en Bogotá sostuvo que esa crisis es explicable por el 'agotamiento' del modelo de negociar la paz en medio del conflicto – Tal posición fue ratificada hace poco por el gobierno al entrar en funciones el nuevo ministro de defensa, quien acaba de dejar la embajada de Colombia en Washington

A su antecesor muchos lo identificaron como portavoz de quienes desde la ultraderecha terrorista se oponen incluso a las negociaciones de paz pues consideran que el triunfo sobre las viejas insurgencias debe darse exclusivamente mediante el uso de las armas

Esta variante pareció también verse agotada ante el fracaso del multi-acusado régimen anterior que en dos mandatos sucesivos no logró 'pacificar' al país a sangre y fuego pese a que contó con la asesoría y 'apoyo económico' y de fuerzas militares de la mayor potencia militarista del mundo globalizado reforzada incluso por agentes israelitas

Esos 'apoyos y ayudas' foráneas siguen vigentes para el gobierno actual que precisamente logró su re-elección al enarbolar las banderas de paz y por ello tener el apoyo de unos 2millones de votos de diversos sectores populares que expresaron así su repudio a la prolongación de una guerra que tiene más de 50años en esta etapa...

Como expresión del conflicto social el fenómeno violento se remonta -casi sin interrupciones- al propio nacimiento de la Colombia actual tras la etapa en que el Libertador Simón Bolívar batalló por la creación de una Gran Patria en América latina y el Caribe a fin de hacer frente al expansionismo de la gran potencia del norte

Negociar en medio del conflicto -espacio abierto que el gobierno no ha podido coronar con el exterminio de las insurgencias- es una puerta abierta al rompimiento pero en el mismo sentido opera una de las cláusulas de la negociación que dice: 'nada está acordado hasta que todo se acuerde'

Haciendo uso de ese pre-acuerdo el gobierno ha minado la confianza no solo de su contraparte sino de los sectores populares pues paralelo a las conversaciones de paz se han realizado los más crudos ataques militares sobre las diversas insurgencias armadas y sociales y además se han impuesto medidas que contradicen hasta el más elástico y 'raro' concepto de voluntad de lograr una paz negociada:

Fortalecimiento y mayor equipamiento de las fuerzas militares y policiales, mayor impunidad para altos mandos de éstas en sus documentadas violaciones de derechos humanos, tolerancia hacia el paramilitarismo que se mantiene intacto, inoperancia de la 'ley de restitución de tierras' usurpadas por medios violentos, acoso por 'todos los medios' contra los movimientos sociales incluidos defensores de los derechos humanos...

Finalmente -aunque la enumeración no se agota- la persistencia de políticas neoliberales (antipopulares) se coronan en estos días con un contradictorio 'plan nacional de desarrollo' 2016 que -precisamente- pretende fortalecer el modelo de exclusión social y violencia a través de los mega proyectos minero-energéticos que entregan el país a las empresas trans-nacionales con nefastos resultados evaluados internacionalmente

En lo internacional la contradicción gubernamental referente a las negociaciones de una eventual paz se expresa en varios puntos:

1) el acercamiento de Colombia a la Otan (¿?), 2) el mantenimiento de más de 7bases militares de la gran potencia del norte en territorio colombiano (concedidas en forma inconstitucional, de facto y a puertas cerradas),

3) la decisión de suspender el 'glifosato' en los 'cultivos ilícitos' pero mantenerlo en pleno uso en toda la agricultura del país (¿?), y 4) la firma de Tratados de 'libre comercio' (Tlc's) con la potencia del norte y la UE (y otros países) a sabiendas de que Colombia no tiene una capacidad productiva para 'competir' a nivel global y vistos los negativos balances publicados hace poco sobre el tema

Sin embargo, el plano internacional se colma de grises colores cuando el actual presidente sostiene hace poco que una de sus 'aspiraciones' es convertir a su país (Colombia) en el Israel de América latina... esa declaración -según expertos- esboza un fallido perfil internacional pues pasa por alto que el régimen israelí -a nivel de Naciones Unidas- figura en la minoría de 3-o-4 países que por apoyar posiciones imperiales queda aislado de la gran mayoría restante en problemas de gran sensibilidad para la paz mundial

En el esquema latinoamericano esa contradicción del gobierno andino se expresa por la adhesión de Colombia (junto a México, Perú y Chile) al Tratado Trans-Pacífico que promueve Estados Unidos (en modo geo-político globalizador) como escudo contra los nítidos avances de China a nivel mundial en el plano económico y comercial

Es una coincidencia (afirman algunos analistas) que mientras Estados Unidos entra en reciente fase de 'fast track' para sus dos máximos acuerdos trans-nacionalizadores (Trans-Pacífico y Trans-Atlántico), en el espacio político colombiano se entra en situación similar respecto a las negociaciones de paz en la Habana e incluso se les pretende fijar fechas límite para evitar una eventual crisis de 'desconfianza' y descreimiento popular muy sensible en términos pre-electorales (habrá elecciones en octubre próximo)

El 'desgaste' de negociar en medio del conflicto parece apretar el nudo de las contradicciones oficiales y quizás un cese el fuego bilateral (tan demandado desde la insurgencia y los sectores populares y tan rechazado desde la contraparte) podría -dicen expertos- contribuir a atenuar esas tensiones y hacer posible que las negociaciones se encaminen a debatir los dos puntos cruciales que falta atender en la conflictiva agenda bilateral

El otro escenario -rompimiento y agudización al desnudo de los enfrentamientos- que es propiciado por algunos extremos pondría sobre el tapete contradicciones -del nivel nacional e internacional- pues la injerencia de sectores y factores de Estados Unidos ha sido diagnosticada por la mayor parte de integrantes de la Comisión Histórica del Conflicto como uno decisivo -entre varios- factores determinantes de ese largo conflicto social y armado

Puestas las fichas sobre el tablero flota en el fondo una contradicción de índole ética que algunos analistas ponen en juego: la legitimidad perdida de un estado incapaz de resolver los problemas de vida de las diversas comunidades del país que solo tiene las armas para 'convencer' versus el reivindicado y antiguo derecho de los pueblos a insurgir por diversas formas en legítima defensa de la vida y la dignidad humanas -ema