Artículo de Joseph Stiglitz, Premio Nobel de Economía.
Debemos ser claros: casi nada del enorme manantial de dinero prestado a Grecia acabó verdaderamente allí. Fue canalizado para pagar a los acreedores del sector privado, incluyendo los bancos alemanes y franceses. Lo que Grecia realmente obtuvo fue una miseria, pero pagó un precio muy alto para preservar los sistemas bancarios de estos países.
Debemos ser claros: casi nada del enorme manantial de dinero prestado a Grecia acabó verdaderamente allí. Fue canalizado para pagar a los acreedores del sector privado, incluyendo los bancos alemanes y franceses. Lo que Grecia realmente obtuvo fue una miseria, pero pagó un precio muy alto para preservar los sistemas bancarios de estos países.






