x Juan Carlos Gómez Leyton [Calpu / lahaine.org]
“Podemos (y debemos) alentar la construcción de espacios de
reproducción social alternativos, no mercantiles, opuestos al
autonomismo del valor… con una institucionalidad alternativa y de base,
entornos de autorrealización, de desalienación; espacios de esperanza…
no se puede forjar el poder popular son estos espacios.” - (Miguel Mazzeo, Malestar en la Política, octubre 2019)
Desde el 18 de marzo de 2020 la sociedad chilena se encuentra bajo la
condición de Estado de Catástrofe por pandemia de Covid-19. Al
cumplirse el quinto mes aniversario del inicio de la rebelión popular
del 18 octubre de 2019, el gobierno de Sebastián Piñera, por segunda vez
en su mandato, establece el “Estado de Excepción” en el país.
A los
cinco meses de la insurrección, la sociedad chilena entro en una nueva
coyuntura histórica-política. Esta tiene la particularidad de haber
suspendido y poner en puntos suspensivos el proceso político abierto en
octubre 2019.
Tanto la rebelión popular y ciudadana como el proceso constituyente
entran en receso político, pero no histórico.
El primero que se
deslizaba por un callejón político social radicalmente distinto y, de
alguna manera opuesto al segundo; esto es,
al proceso constituyente
establecido por los poderes constituidos del Estado en diciembre de 2020
luego de Acuerdo por la Paz y Nueva Constitución de noviembre de dicho
año, ambos procesos, entraron en “receso” hasta que la sociedad chilena
se libre de la acción del Covid-19 -
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