por Jorge Nuñez Sánchez (*) - No mentir, dicen los preceptos bíblicos; pero en nuestra cultura política hay grandes mentiras aceptadas por todos como verdades.
Una de esas, quizá la más escandalosa, es la mentira panamericana o inter-americana, inventada por los Estados Unidos para hacernos creer que nuestro continente es una gran isla de paz y amigable convivencia.
Esa mentira fue inventada en el siglo XIX, precisamente para oponerse al proyecto alfarista de reunir un gran Congreso Continental que normara la Doctrina Monroe y refrenara el expansionismo estadounidense. Surgieron, así, las Conferencias Panamericanas, convocadas por los EU para tratar de convertir a la América Latina en una zona de influencia suya y un coto cerrado para su comercio.
Una de esas, quizá la más escandalosa, es la mentira panamericana o inter-americana, inventada por los Estados Unidos para hacernos creer que nuestro continente es una gran isla de paz y amigable convivencia.
Esa mentira fue inventada en el siglo XIX, precisamente para oponerse al proyecto alfarista de reunir un gran Congreso Continental que normara la Doctrina Monroe y refrenara el expansionismo estadounidense. Surgieron, así, las Conferencias Panamericanas, convocadas por los EU para tratar de convertir a la América Latina en una zona de influencia suya y un coto cerrado para su comercio.




