(RT / elcomunista.net) - Más de 3,6 millones de inquilinos estadounidenses temen verse obligados a dejar sus hogares en los próximos meses.
Millones de estadounidenses insolventes están en peligro de ser desahuciados de sus hogares tras finalizar el sábado pasado la moratoria federal antidesalojos aprobada por primera vez en septiembre de 2020.
Desde entonces, el amparo legal se fue extendiendo en vista de la crisis económica y social provocada por la pandemia. Ahora, a pesar de que los casos de covid-19 se encuentran otra vez en ascenso en el país norteamericano, dicha protección ha terminado.
La situación ha provocado un cruce de acusaciones sobre todo en las filas del partido demócrata. La realidad es que después del aplazamiento de la moratoria por parte de la Casa Blanca, en junio la Corte Suprema dictaminó que el presidente ya no tiene poder para extenderla aún más.
Oportunidad desaprovechada - Sin embargo, el Congreso podría haber aprobado una nueva legislación al respecto. La Administración Biden se lo recordó el pasado jueves, a pocos días de que se cumpliera el plazo.
De acuerdo con algunos medios, algunos funcionarios de la Casa Blanca hicieron un esfuerzo la semana pasada para reexaminar el potencial legal para que el presidente pueda extender la moratoria.
Al concluir que esto no era posible, el Gobierno llevó la petición al órgano legislativo, tan solo un día antes de que los representantes políticos iniciaran sus vacaciones de verano. Sin embargo, muchos demócratas progresistas permanecieron el viernes en Washington para intentar buscar una solución, pero no fueron suficientes.
La representante Cori Bush, quien en el pasado fue desahuciada en tres ocasiones, durmió incluso en las escaleras exteriores del Capitolio como forma de protesta. Por su parte, la congresista Alexandria Ocasio-Cortez ha asegurado que los demócratas que controlan la Cámara de Representantes esta vez no pueden culpar a los republicanos de esta crisis - Leer màs