Confieso que siempre me llamó la atención el título del escrito fundante de la Economía Política: “Una investigación acerca de la riqueza de las naciones”, publicado por Adam Smith en 1776, año de la independencia de EEUU, el único país colonial que llegó a ser imperialista.
Pero también el año del surgimiento del Virreinato del Río de la Plata, desplazando a Lima como asentamiento del poder colonial de la corona española e inaugurando una historia de colonización desde el sur de América, confirmada con la dependencia que hoy nos explica como sociedad subordinada en el capitalismo mundial.
Lo que aprendí y relato es que la novedad para Smith era la “riqueza”, como nuevo fenómeno que merecía ser estudiado, ya que la sociedad hasta el advenimiento del orden capitalista, en un largo trayecto que involucra las revoluciones, agraria e industrial por varios siglos, entre el XIII y el XVIII, ofreció una historia de limitaciones materiales que condicionaba la vida en una norma de pobreza.